Póngase letras de registro Son letras prohibidas

En el discurso pronunciado en el acto conmemorativo del aniversario 80 de la liberación de Corea, el estimado camarada Kim Jong Un dijo que por un siglo entero desde los días de la lucha antijaponesa se hereda de forma íntegra la fortaleza típica de los coreanos que no vacilan en dar su vida y poner a sus preciosos hijos al servicio de la patria y la revolución y que consideran la muerte de sus descendientes no como una tragedia sino como una gloria, y continuó:

“Ahora me doy cuenta de que ella no es ningún sentimiento especial o tentación puestos de manifiesto en un tramo de la historia, en las circunstancias severas y enconadas de la revolución antijaponesa, sino la noble concepción de nuestro pueblo que considera la vida dedicada a la victoria y gloria de la patria como la más valiosa y dichosa, y el espíritu y tradición, equivalentes a la sangre, que siempre continúan y se heredan inevitablemente.Esta tradición inmortal es precisamente la primera superioridad y grandeza del pueblo coreano.”