-Quisiera cantar en toda mi vida el regazo benévolo de la patria.
Son palabras de una cantante en una función artística realizada en un país extranjero. Lo visitó como miembro de la delegación de intercambio de discapacitados de Pyongyang.
Era invidente innata, pero sin discriminación alguna promovió su habilidad musical recibiendo según estaciones del año nuevos uniformes y artículos escolares bajo el régimen socialista.
Hoy también ella canta a la patria madre que proporciona más atención a hijos enfermos y lastimados y se responsabiliza de su destino y futuro.