A finales de enero de 1951, cuando la patria estaba en plena guerra, el gran Líder, camarada
Aquel día, también señaló sobre método de combate antitanque apropiado a las condiciones reales del país.
Diciendo que en la región occidental de nuestro país hay muchas arrozales y tierras pantanosas y al contrario, en la región central y oriental las carreteras están colindadas con pasos y pendientes porque allí hay muchas montañas abruptas y que los tanques enemigos no pueden mover como quieran fuera de las carreteras, sugirió a los comandantes el punto débil de los tanques enemigos.
Y siguió la necesidad de organizar los grupos de cazadores de tanques y les explicó con palabras fáciles que en la condición nuestra, si destruyen los tanques delanteros, los traseros no pueden avanzar y que el tanque que perdió su movilidad es igual que un tigre muerto.