Cierta vez el gran Dirigente
Es una doctrina de autosacrificio y abnegación consistente en luchar con firmeza no solo por el mundo de pureza como nieve blanca sino también por la primavera del tiempo templado.
En la nieve blanca que protege la tierra de la crueldad de la naturaleza y da ánimo de resurrección a todas las cosas llamando la estación de florecimiento, está reflejada la vida del Dirigente dedicada al bienestar del pueblo. Ella nos enseña el profundo sentido de la noble concepción de vida del camarada