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Kimilsungismo-Kimjongilismo es la ideología revolucionaria que presenta a las masas populares como el ser más valioso

Muhammad Qamarul Huda
Director del Instituto Regional de Asia para el Estudio de la Idea Juche
Presidente honorario del Instituto de Estudio de la Idea Juche de Bangladesh

El kimilsungismo-kimjongilismo es el principio de conceder prioridad a las masas populares por considerarlas como el ser más valioso y poderoso del mundo.

Esta doctrina implantó por primera vez en los actos socio-históricos los principios filosóficos de que el hombre es el dueño de todo y lo decide todo y así probó que las masas populares son el sujeto de la historia.

Las masas populares son el colectivo social compuesto principalmente por los trabajadores y aglomerado en base del carácter común en las demandas independientes y las actividades creadoras.

Las masas populares constituyen el sujeto de la historia por que causan e impulsan todos los movimientos socio-históricos.

Es su requisito innato liberarse de todo tipo de restricción y subyugación para vivir como dueño del mundo y de su destino.

Ellas causan el movimiento socio-histórico para cumplir con sus demandas independientes.

No existe en el mundo otro ser más poderoso y sabio que las masas populares.

El individuo tiene límites en sus fuerzas e inteligencia pero en el caso de las masas populares no hay tal límite. Gracias a las fuerzas y la inteligencia inagotables de las masas populares se crean todo cuanto de la sociedad y avanza la historia.

El kimilsungismo-kimjongilismo aclaró que el dueño de la revolución y la construcción son las masas populares y éstas tienen la fuerza que las impulsa.

Las masas populares tienen el interés vital en la revolución y la construcción y poseen al mismo tiempo fuerzas creadoras y capacidades revolucionarias para impulsarlas.

Cuando estas modestas y vulgares masas populares estén despiertas para la revolución, explotan fuerzas hercúleas en cualquier sociedad.

El kimilsungismo-kimjongilismo definió que las masas populares son el sujeto de la historia y el dueño de la revolución y la construcción, así como el ser omnipotente del mundo y ve en ellas el ser más valioso y poderoso del mundo.

Que pueden dar luz a milagros históricos de remover montes y secar mares cuando confíen y apoyen en la gran fuerza de las masas populares, esto es la verdad desde la historia de la Corea moderna que ha avanzado seguida de la idea rectora del kimilsungismo-kimjongilismo.

Han transcurrido 10 años desde que Kim Jong Un, Presidente de Asuntos Estatales de la RPDC, sucedió la empresa de Kim Jong Il para liderar el país.

Un proverbio dice que en 10 años todo cambia.

En estos 10 años la RPDC ha logrado consecutivos cambios trascendentales que asombran al mundo.

Estos alcances son el resultado de la política de Kim Jong Un.

La política del PTC, Partido en poder, está integrada por el amor de Kim Jong Un hacia el pueblo.

“¡Todo para el pueblo y todo apoyándose en las masas populares!” Ésta es la consigna presentada por él, y la filosofía política del Partido y del Estado de Corea es el principio de dar primacías a las masas populares.

La política de Kim Jong Un del amor al pueblo es esencialmente diferente a la de todos los estadistas del occidente.

En el 2020, cuando el huracán y la inundación arrasaron varias regiones del país, Kim Jong Un pisó personalmente tierras dañadas. En este país con el disciplinado régimen de trabajo, se puede estar al corriente y tomar medidas apropiadas sin que el dirigente visite personalmente al local, pero el líder coreano hizo lo suyo.

Él no se vaciló en conducir su coche hacia el local dañado y todavía no despejado de los peligros de la catástrofe, consoló a los damnificados y levantó, incluso, las posturas de arroz declinadas en el desastre. Conmovió a todo el mundo la imagen del dirigente que se acerca tanto más al pueblo cuanto más sufre.

Todo esto muestra bien cómo el Estado pudo levantar nuevas viviendas para miles núcleos familiares, pero mucho mejores que las anteriores, en tan sólo unos meses para estabilizar la vida de la población de la región asolada, a pesar de las sanciones constantes y crueles de las fuerzas hostiles y las difíciles situaciones por la crisis sanitaria mundial.

En el último decenio se levantaron en distintas partes del país repartos modernos y centros culturales y de recreación, que cambiaron en grande la fisonomía del país. Todo esto es el resultado de la política del amor hacia el pueblo.

La condición del país del presente año sigue siendo difícil, pero aún sigue la construcción majestuosa jamás vista.

Kim Jong Un decidió levantar muchas viviendas en distintas partes del país durante el período del Plan Quinquenal para el Desarrollo de la Economía Nacional e hizo construir cada año 10 mil viviendas en la capital para mejorar aún más la vida de la población.

Es natural que se consolide la unidad monolítica en todo el país por que el líder, el Partido y las masas comparten la misma idea y el mismo destino, y por eso merece denominar a este país potencia política firme ante cualquier tormenta.

Terminando mi intervención, exhorto a los pueblos progresistas y revolucionarios del mundo que salgan de las márgenes de las doctrinas predecesoras y se apoyen firmemente en el kimilsungismo-kimjongilismo. Porque esta idea es precisamente la única idea rectora de la revolución en este mundo actual.

Quisiera evidenciarlo aprovechando esta oportunidad. Seguro estoy con toda certeza de que si los pueblos progresistas y revolucionarios del mundo guarden firmemente esta ideología saldrán victoriosos en la lucha contra todo tipo de explotación y opresión del capitalismo y del imperialismo.