Un miembro del consejo del Fondo
-Todos los niños coreanos son gigantes. Sabemos bien que cuesta mucho criara un niño en la familia. Pero, en la Corea socialista todos los infantes crecen sin envidia alguna a expensas estatales. Es cosa admirable y difícil de creer, pero una realidad alcanzada por su Excelencia Mariscal